Hace décadas Tepito era considerado como “el barrio bravo”, era un adjetivo amable para una zona popular llena de familias trabajadoras y de recio carácter. Sin embargo todo eso quedó atrás.

En años recientes surgió el grupo delictivo identificado como “La Unión”. En sus orígenes fue un cuerpo dedicado a la protección de sus propios miembros frente al embate de los grandes cárteles que estaban entrando a la Ciudad de México.

Ante el vacío de seguridad que existe en la urbe más grande del país el grupo comenzó a evolucionar de manera exponencial.

Ha sido precisamente durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa cuando “La Unión” crece de manera incontrolable.

Hoy son frecuentes las extorsiones, los chantajes, las exigencias de “derecho de piso” y “cuotas”, con las consabidas amenazas de muerte y las ejecuciones.

Pero esto no solo ocurre en la zona de Tepito, sino ahora también en puntos tradicionales como el Centro Histórico y la Zona Rosa, así como en colonias de moda como la Roma y la Condesa.

Esta es una radiografía de “La Unión” en tiempos de Mancera.  

La Unión de Tepito

Entre la mercancía extranjera, introducida de manera ilegal al país y ofertada como “fayuca”, las enormes vecindades que atraviesan las calles de lado a lado, el mercado negro de armas y autopartes, así como la venta de droga al menudeo más grande de la Ciudad de México, nació hace aproximadamente una década el grupo autodenominado ‘La Unión’. 

De acuerdo con versiones de los propios comerciantes de la zona, este grupo delincuencial se formó como “escudo protector” en contra de las organizaciones más conocidas como lo son la Familia Michoacana, el Cartel del Golfo y el cartel de Sinaloa, que como ya no es noticia, desde hace algunos años se instalaron tanto en el Distrito Federal como en el Estadi de México y pretendían controlar también ese territorio. 

A ‘La Unión’ pertenecen las más poderosas bandas que dominan el Barrio ‘Bravo’ de Tepito, las colonias Morelos y Guerrero, todas ellas conflictivas y con altos índices de delincuencia. 

En esta zona es común ver asaltos, enfrentamientos, balaceras y venta de droga a cualquier hora del día, incluso se sabe que hay autoridades que están coludidas con estos hechos ilícitos.

 

El surgimiento de La Unión.

 

Los grupos de delincuentes se unieron con el fin de “proteger” a los comerciantes de estas zonas de otros grupos criminales, pues aseguran que ya estaban cansados de robos y extorsiones por parte de los carteles más reconocidos, sin embargo ahora también son víctimas de quienes se dicen ser integrantes de La Unión. 

De acuerdo con autoridades federales, a la fecha, suman más de 20 mil las personas que pertenecen a este grupo y que se protegen entre sí para evitar ser molestados y extorsionados por otras bandas delictivas.  

 

Modus operandi: el sello de La Unión.

 

No se tiene una cifra exacta de los comerciantes que a diario trabajan en Tepito, sin embargo se considera que son más de 10 mil y de ellos son pocos los que hablan sobre los actos de extorsión y la presencia del grupo La Unión.

 “Nosotros dependiendo nuestra ganancia y el tipo de mercancía que vendemos, pagamos una cuota mensual para estar protegidos, entre 10 y 20 mil pesos cuesta la protección, pero  ya no se sabe ni quién realmente maneje esto… lo que sí es claro que cooperas para estar protegido o te mueres, si no por ‘La Unión’, por cualquier otro grupo que no sean ellos” explicó un comerciante, quien atemorizado pidió mantener oculta su identidad.  

Los comerciantes temen a las represalias, ya que argumentan: “En el barrio todos nos conocemos y tarde o temprano se sabe quién es el ‘borrega'”. (Término utilizado para referirse a una persona que habla sobre algún tema). 

De acuerdo con algunos de los vendedores, los integrantes de este grupo se dedican a “protegerlos” y se han organizado de tal manera que de ello sobreviven, pues lo consideran su trabajo e incluso saben que no hay autoridad, ni federal ni de la CDMX, que se meta con ellos. 

“La cuota es mensual, si no tienes para pagar te decomisan tu mercancía como parte de la deuda, pero lo que a nosotros nos molesta y por eso hemos protestado, es que ya se perdió el motivo principal de lo que era La Unión”.

Los vendedores ante esta situación, se sienten atemorizados, pues aseguran que ya no es necesario nada más cuidarse de otras personas, o de las autoridades sino también hay que aguantar la extorsión y el acoso del grupo del “triángulo” de estas colonias.   

“Además de las ‘cuotas’ hay algunos que se paran en las esquinas o a las salidas a robar, a pesar de las cámaras, operativos y todas las autoridades aquí es tierra de nadie y quien manda es la delincuencia”, aseguran las víctimas.

 

La Unión se expande a colonias “de moda”.

 

Debido al auge que han tenido restaurantes, bares y antros de zonas como Polanco, La Roma o La Condesa y que por ello en los últimos años se han convertido en las colonias de ‘moda’, el grupo La Unión se ha expandido a estos lugares e inmediato marcó territorio, pues el área está llena de jóvenes que a diario consumen alcohol o algún tipo de droga. 

La Unión en los últimos años ha logrado expandirse, a pesar de que autoridades capitalinas lo nieguen, además de la delegación Cuauhtémoc, en la Miguel Hidalgo, en Zona Rosa, la Condesa y el Centro, en donde exigen “cuota” y “derecho de piso” a comerciantes y restauranteros. Así como también existe una disputa entre por el narcomenudeo en las zonas mencionadas. 

No hay que ir tan lejos, para corroborar la disputa por el territorio entre estos grupos delictivos, pues basta observar las decenas de muertos y los narcomensajes dirigidos al gobierno del Distrito Federal.  

En estas zonas que antes se consideraban tranquilas por sus habitantes, ahora es frecuente el asalto a transeúntes a mano armada, a restaurantes, automovilistas e incluso las ejecuciones registradas a las afueras de los centros nocturnos. 

 

Venganza, homicidio, secuestro y corrupción envuelven a la organización.

En el año 2013 la presencia y expansión de La Unión se hizo más notable debido a que el 24 de mayo, Horacio Vite Ángel, alias “el Chaparro”, quien se dedicaba a  repartir droga para la banda La Unión de Insurgentes, fue sorprendido a las afueras del bar Black, en la colonia Condesa, por integrantes de la banda rival, La Unión de Tepito.

Según las investigaciones por parte de autoridades, “el Chaparro” fue amenazado y obligado a salir del lugar. En la calle, fue orillado a una jardinera y después lo hicieron hincarse y lo ultimaron.

Al amanecer, su cuerpo fue encontrado recostado en un árbol en las inmediaciones del bar Black, con dos impactos de arma de fuego en la cabeza y en sus bolsillos algunos envoltorios con drogas.

Según las investigaciones, las cuales se dieron a conocer casi un año después, tras el homicidio de “el chaparro”, este homicidio derivó en una venganza, cuando  dos días después, el 26 de mayo, 13 jóvenes desaparecieron del bar Heaven, ubicado en la Zona Rosa y fueron hallados muertos tres meses después, el 23 de agosto, en una fosa clandestina  en el rancho La Mesa, municipio de Tlalmanalco, Estado de México.

Los hechos ocurridos en el bar Heaven.

La noche del sábado 25 de mayo el plan estaba concretado, Espinoza Lobo, líder de Los Lobos, ordenó que nadie de ese barrio entrara al bar Heaven, según declaraciones de los implicados a la PGJDF.

En la desaparición de los 13 jóvenes estuvieron implicadas varias personas, una de ellas, el  jefe de seguridad del Heaven, quien presuntamente sabía que iban a levantar a los tepiteños cuando estuvieran en el bar, según su declaración, los dueños del antro les pidieron ayuda para ejecutar el plagio.

Mario y Dax Rodríguez Ledesma y “el Lobo” planearon el levantón de los jóvenes de Tepito porque había problemas con Jerzy Ortiz, el hijo de Jorge Ortiz Reyes, “El Tanque”, un traficante preso en el penal federal de Sonora y fundador de la Unión.

Esa noche, al menos ocho autos llegaron uno a uno a las afueras del Heaven, y de acuerdo a lo que captó la cámara de vigilancia, sacaron a los jóvenes del antro. Algunos sujetos realizaron un “recorrido estratégico en las inmediaciones” del Heaven.

Alrededor de 17 personas y ocho vehículos maniobraron en la operación para secuestrar a los jóvenes en el bar Heaven, de acuerdo con los videos recuperados por la PGJDF en inmuebles aledaños al antro.

En las grabaciones de los edificios aledaños al Heaven se ve circular una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública del DF sobre la calle Lancaster, por lo que “estos sujetos involucrados (los plagiarios) hacen otra actividad distractora para no ser detectados (presuntamente) por la unidad de policía que aparece en el video”, explicó en aquellos días Rodolfo Ríos Garza, procurador capitalino.

Un año después, las autoridades informaron sobre la detención de varias personas relacionadas con el múltiple homicidio, entre ellas la de José Javier Rodríguez Fuentes, “El Javi”, presunto autor intelectual; así como la de cuatro elementos de seguridad adscritos a la Unidad de Protección Ciudadana Ángel Zona Rosa de la SSPDF.

A la fecha se conoce que la desaparición y asesinato de los tepiteños fue el resultado de una venganza entre bandas delincuenciales dedicadas a la venta de droga y la extorsión.

A pesar de las detenciones, La Unión no se debilita.

Han sido varias las detenciones que las autoridades han logrado realizar a miembros de este grupo, la más reciente se registró el pasado 16 de enero, cuando elementos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) aseguraron a Erasmo Amaral Villegas, señalado por comerciantes de la zona como el “encargado de distribuir todo el vicio en la Plaza de Santo Domingo”

Desde hace más de ocho meses, la Procuraduría capitalina ya buscaba a Amaral Villegas, mejor conocido como “El Trompas”, quien ha estado tres veces en prisión por robo y delitos contra la salud y actualmente se dedicaba a exigir a comerciantes cuotas para no hacerles daño y “brindarles protección”.

De acuerdo con los reportes de la Policía de Investigación (PDI) el sujeto forma parte del grupo delictivo de La Unión y era buscado por los agentes del Distrito Federal debido a que un grupo de comerciantes del Centro Histórico denunció ser víctima de extorsionadores.

En aquel momento, los comerciantes difundieron incluso un video en el cual enlistaban nombres y mostraban fotografías de quiénes los extorsionaban, en él aparece  Erasmo Amaral Villegas.

De acuerdo con un comunicado de la PGJDF, la noche del pasado sábado 16 de enero, agentes de la PDI llegaron a la Plaza de Santo Domingo en ocho patrullas con las que rodearon una vecindad y cerraron algunas calles.Tras realizar un operativo en el que el sujeto intentó escapar por una azotea, los agentes finalmente lo detuvieron.

Al momento de su captura, los elementos le decomisaron 100 grapas de cocaína y un kilo de mariguana que distribuía en la zona.

Situación actual: violencia fuera de control.

En menos siete meses se han registrado tres ataques a balazos en La Condesa, en la calle Saltillo, frente a centros nocturnos y el motivo principal de ellas es la supuesta negativa al pago de “cuota” o el “derecho de piso” por parte de comerciantes y restauranteros de la zona a presuntos integrantes de La Unión.

El primer ataque ocurrió el mes de junio del año pasado, cuando fue asesinado Marco Antonio Cardona Utrilla, tras salir de supervisar su negocio llamado Life. 

Según las investigaciones de la Procuraduría del DF, Cardona Utrilla era vigilado, pues en las cámaras de video vigilancia captaron su ingreso al establecimiento y también su salida acompañado de una mujer de nacionalidad extranjera, al salir del lugar fue atacado a balazos desde un vehículo en movimiento.

La otra ocurrió la segunda semana de enero, cuando al salir de un antro llamado Dussel tres hombres fueron atacados a balazos y de acuerdo con las denuncias de los vecinos en las redes sociales, este establecimiento cuenta con protección para también funcionar como “after party” de viernes a domingo, además aseguran estar hartos del escándalo y de la venta de drogas al interior. 

Sumado a estos actos violentos, se encuentra el supuesto desalojo realizado el pasado 16 de diciembre, donde un grupo armado intentó desalojar un edificio y terminó en una persecución que dejó como saldo una persona muerta. 

Al menos 20 sujetos, algunos armados, entraron por la fuerza al edificio de la calle de Amsterdam, en la Condesa, para desalojarlo de manera ilegal. 

Una vez que entraron saltando las bardas, los agresores encañonaron a los inquilinos en el patio para entrar a sus casas, de donde robaron  laptops, celulares, joyas y dinero, denunciaron las víctimas. A pesar de que este caso, aparentemente y de acuerdo con autoridades está relacionado con la Asamblea de Barrios, es un hecho violento más registrado en la zona. 

Sumado a esto, en días recientes fueron encontrados los cuerpos de dos masculinos, al interior de un predio en la colonia Portales, delegación Benito Juárez; ambos en estado de putrefacción, con bolsas en la cabeza amarradas con cinta gris al cuello y uno de ellos con las manos atadas, además de que a un costado les dejaron un narcomensaje.

Hasta el momento las autoridades no han logrado esclarecer este crimen ni han informado si el doble homicidio se trata de una venganza o la disputa entre carteles. Sin embargo informó que los cuerpos han sido identificados y fueron reportados como desaparecidos en el estado de Puebla, en días pasados.

El Distrito Federal, antes era considerado por las autoridades como un lugar ‘blindado’ y alejado de las constantes riñas por los carteles para la distribución y el trasiego de droga, además era considerado un refugio para narcotraficantes, en donde podían ocultarse con un bajo perfil; hoy en día los carteles se han instalado en todas y cada una de su calles.

Y mientras las calles están empapadas por hechos como el cadáver colgado en el puente de la Concordia, en Iztapalapa, el cadáver descuartizado sobre un cofre en la zona límite del DF y Edomex, así como los diversos asesinatos o las narcomantas en puentes peatonales, las autoridades capitalinas se empeñan en asegurar que en la metrópoli no existe la delincuencia organizada.

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