* Aún falta por explorar la injerencia de Gamboa Patrón en la sucesión poblana

Lunes 22 de febrero / La periodista Lydia Cacho arremetió ferozmente en contra de la virtual candidata del PRI a la gubernatura, Blanca Alcalá Ruíz, por la presencia del ex gobernador Mario Marín en su acto de registro.

Puebla, Pue. 30-09-2012 Blanca Alacalá, senadora por Puebla, habló de las leyes que impulsará en el Senado. Foto.- José Castañares/EsImagen
Blanca Alacalá, senadora por Puebla
Foto.- José Castañares/EsImagen

Desde la red social twitter, por la mañana del lunes 22 de febrero, la vinculó a su secuestro y tortura ocurridos en 2005.

Por la noche de ese lunes, en nuevos mensajes, afirmó que protege a pederastas y recibió premios por traicionar a mujeres y niñas poblanas, así como de formar parte de los 17 funcionarios estatales involucrados en la red de Jean Succar Kuri.

Por si fuera poco, afirmó que Blanca Alcalá es incapaz de expresarse ante los feminicidios ocurridos en las últimas horas.

El lunes 22 de febrero el primer tuit lo dedicó a la precandidata del PRI, al criticar su discurso en favor de los derechos humanos, aunque no explicó sobre su complicidad en el secuestro y tortura que vivió en 2006, después de exhibir la red de pederastia en Puebla encabezada por el empresario textilero Kamel Nacif y protegida por el entonces mandatario estatal.
“Cómo se atreve @SoyBlancaAlcala cómplice en mi tortura y secuestro legal a hacer campaña por #DH El caso Gober Precioso sigue abierto”, publicó.

Minutos más tarde subió una fotografía de Mario Marín acompañado de su esposa, Margarita García de Marín con el mensaje:

“cómplices de #pornografíaInfantil #Tortura y #tratadeniñas quieren el poder #PRI #Puebla”.
Finalmente, aludió al dirigente nacional del Revolucionario Institucional, Manlio Fabio Beltrones, por permitir el regreso del ex mandatario a la campaña de Blanca Alcalá, rumbo a la minigubernatura.

“La simulación política del #PRI en #Puebla es inaceptable.

@MFBeltrones apoyando red de tratantes de niñas a volver al poder. #CIDH”.
Siguió la arremetida por la noche de ese lunes 22.

Ante las versiones de que pudo confundir a Blanca Alcalá con Blanca Laura Villeda, Cacho Ribeiro continuó su arremetida por la noche con nuevos tuits.

A las 23:49 señaló que “@SoyBlancaAlcala protegió a Marín, la premiaron. Traicionó a las mujeres y niñas poblanas. Protege pederastas, quiere gobernar #PRI”.
Posteriormente: “En la Red de colusión de servidores públicos #Puebla en el caso Succar estuvieron Marín-Zavala-Alcalá y otros 17 priístas. #PornografiaInfantil”

Por último: “@SoyBlancaAlcala quiere gobernar #Puebla #PRI pero ha sido incapaz de pronunciarse ante 3 #feminicidios en las últimas 24 horas”.

Los señalamientos en contra de Blanca Alcalá por el caso Cacho-Marín encontraron eco en los medios de comunicación y figuras del morenovallismo, tales como el vocero del PAN en Puebla, Javier Lozano Alarcón y el delegado panista Marcelo García Almaguer, quienes inmediatamente replicaron el mensaje en redes sociales.
Martes 23 de febrero de 2016 / A los señalamientos de Cacho se suma la voz de la escritora y ensayista Denise Dresser.
En el México contemporáneo hay una serie de voces de intelectuales que tienen un amplio reconocimiento nacional e internacional: Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Héctor Aguilar Camín y sin duda alguna, una mujer destacada en este grupo de voces es Denise Dresser.
En twitter la cuenta de @DeniseDresserG tiene 2 millones 300 mil seguidores.

La tarde del martes 23 de febrero la intelectual se sumó al rechazo contra Blanca Alcalá y la sombra que representa el exgobernador Mario Marín Torres con el siguiente tuit:
“Preguntas para poblanos ¿van a votar x candidata d “gober precioso” vergonzoso/impune?

¿Es el gobierno q se merecen?
Las palabras escritas de Denise Dresser tuvieron un eco nacional e internacional.

El señalamiento contra Blanca Alcalá Ruíz y la sombra de Mario Marín ya no es un tema local, es un tema nacional.
Miércoles 24 de febrero de 2016 / la periodista Lydia Cacho detalló cómo operó Blanca Alcalá en su secuestro y tortura.
Lydia Cacho detalló cómo fue que la precandidata del PRI a la gubernatura, Blanca Alcalá Ruiz fue parte de la red de servidores públicos que ocupó el ex gobernador Mario Marín en 2006 cuando fue secuestrada y torturada.

Entrevistada en la Ciudad de México, dijo que Alcalá fue una de las operadoras que solicitó la destitución de trabajadores del “Instituto Poblano de la Mujer” que la apoyaron.

Mientras la senadora con licencia Blanca Alcalá optó por darle la vuelta al tema y afirmar que no conoce a Lydia Cacho, la periodista recalcó la acusación y advirtió que publicará un artículo con la red de funcionarios implicados en el escándalo que cumplió una década la semana pasada en el espacio de Aristegui Noticias.

“Estoy escribiendo un texto que publicaré esta semana con Aristegui (el portal informativo aristeguinoicias.com) explicando toda la red de servidores públicos que participaron en el ocultamiento y en la protección no sólo del gobernador, sino de todos los servidores públicos, entre ellos está Blanca (Alcalá)”.

“Fue parte de las operadoras que despidieron a personal del ‘Instituto Poblano de las Mujeres’ que había participado en mi protección y en mi defensa (…) empezó a operar, tengo cantidad de testimonios, que estuvo operando para Marín para cambiar la posición que tenían varias personas, activistas, sobre mi caso, sobre mí…”.

Ante los señalamientos de los priistas de que confundió a Blanca Alcalá, Lydia Chacho afirmó que no fue así, por lo que acusó a la ex alcaldesa de tener un estilo de esquizofrenia para hacer política.

“No confundí a nadie, ella quisiera o los priistas que los haya confundido (…) Está haciendo política al estilo que siempre hace, un estilo de bipolaridad o esquizofrenia política que siempre ha ejercido”.

La autora del libro “Los Demonios del Edén”, sostuvo que Mario Marín pretende recobrar su carrera política, y para ello busca a personajes como Blanca Alcalá, la virtual candidata del PRI al gobierno estatal.
La sucesión poblana entra a la esfera nacional. Lydia Cacho la convirtió en un tema nacional.
Fue la mañana del 14 de febrero de 2006, hace ya una década.

Carmen Aristegui presentaba en su noticiero de radio las grabaciones de Mario Marín con el empresario Kamel Nacif.

– ¿Qué pasó mi Góber Precioso?

– Tú eres el héroe de la película papá

– Ya le di un coscorrón a esta vieja cabrona

Entre otras partes de la vergonzosa conversación.
El diario “La Jornada” publicaba en su primera plana “Al descubierto conjura contra Lydia Cacho”.

Era el inicio de uno de los episodios más tortuosos de la política poblana; el preámbulo de un desastre que llevaría al gobierno priista a una catástrofe electoral.

Pero gran parte de ese terremoto político fue el pésimo, el deleznable manejo mediático que mostraron frente a la mayor crisis que haya enfrentado un gobierno poblano.

Mario Marín acostumbrado a tratar asuntos domésticos no supo dimensionar el tamaño de la hecatombe y dejó la situación en manos de su vocero Valentín Meneses.

La mañana de ese 14 de febrero Marín se fue al informe de Guillermo Pacheco Pulido, entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia; ahí hizo su primera declaración pública sobre el tema: “Yo no hago caso de chismes”.

El tema se desbordaba y era una masacre en noticieros radiofónicos de la Ciudad de México, mientras que en Puebla trataba de ser minimizado, menospreciado.

Esa noche Joaquín López-Dóriga arrancaba el noticiero con la grabación de Mario Marín y Kamel Nacif, que ya era del dominio de la opinión pública nacional.

Valentín Meneses Rojas, el responsable de la Comunicación Social de Mario Marín, tuvo doce horas para detener la catástrofe pero realmente no supo qué hacer y no quiso rodearse de asesores, de expertos en markenting político.

Pensó que estaba tratando un asunto doméstico y que una llamada a la dirección del diario local “El Sol de Puebla” iba a serenar los ánimos. La idiosincrasia aldeana en su máxima expresión. El resto de la historia ya se conoce.
A una década de distancia es claro que el pensamiento de la clase política poblana no ha evolucionado; al contrario, tal parece que ha involucionado.

Frente a las reacciones de horas recientes queda claro que puede hablarse una década perdida para los priistas poblanos.

Frente a la implacable, severa embestida de la periodista Lydia Cacho Ribeiro, la candidata del PRI Blanca Alcalá Ruíz responde: “Lamento que la política se use como juego sucio, no conozco a Lydia Cacho y lamento las declaraciones que ha hecho”.
Es decir de acuerdo a la señora Alcalá, la periodista autora del libro “Los Demonios del Edén” está actuando bajo una consigna de política sucia.

La explicación se amplia en las declaraciones de Silvia Tanús Osorio (otra de las reliquias del viejo PRI poblano), quien asegura que a Lydia Cacho le pagaron para realizar esas expresiones y que “hay millones de por medio”.

Esta claro que las señoras Blanca Alcalá y Silvia Tanús no comprenden que la sucesión poblana ya se salió del ámbito local y entró en la esfera nacional.

Guardando las debidas proporciones es un caso semejante al proceso electoral de Veracruz, donde la agenda de temas contra el gobernador Javier Duarte de Ochoa se dirime en medios nacionales, que muestran una perspectiva radicalmente contraria a la mayoría de los medios jarochos.

Esta cascada de acusaciones contra Duarte impactará de manera decisiva en el proceso electoral. Es una campaña de arriba hacia abajo.

Una lluvia de fuego.

El fatídico gobernante nada puede hacer, esta maniatado frente a los misiles mediáticos que caen de una altura en la que no puede interferir.

La campaña rápidamente permea en el piso, en la base electoral y anticipa una catástrofe para el tricolor que puede perder Veracruz, uno de sus bastiones tradicionales.
Considerando las debidas proporciones lo mismo ocurrirá en Puebla, donde la sucesión se sale de la esfera local para inscribirse en la agenda nacional.

La primera repercusión se dio a las pocas horas de que Lydia publicó sus demoledoras acusaciones; la escritora y ensayista Denise Dresser secundó esta oleada y en su cuenta de twitter que tiene 2 millones 300 mil seguidores escribió:

“Preguntas para poblanos ¿van a votar x candidata d “gober precioso” vergonzoso/impune?

¿Es el gobierno q se merecen?”
A la embestida nacional se agregan las pifias locales; la señora Blanca Alcalá Ruíz que criticó el uso del helicóptero es registrada en fotografías y videos utilizando diferentes aeronaves proporcionadas por un “misterioso benefactor”.

Empero las tarifas comerciales aseguran que la renta de un helicóptero oscila en los 2 mil dólares por hora, mismos que deben ser contabilizados como gastos de campaña.

Esto va más allá de lo que puedan concebir.

Sus carreras políticas puramente locales, les impiden ver que Puebla ya entró a la agenda nacional y que sus detractores no van a bajar el tenor de sus señalamientos y acusaciones.

Blanca dice librar una “batalla”; pero la periodista Lydia Cacho Ribeiro y sus aliados: Carmen Aristegui, Sanjuana Martínez, Denise Dresser, Jorge Zepeda Patterson, Alejandro Paez Varela, entre muchos otros periodistas nacionales, librarán una batalla aún más intensa.
Emilio Gamboa Patrón o todos los caminos conducen a Kamel Nacif.
Los señalamientos no son de ahora.

Vienen de por lo menos hace diez o quince años.

El martes 6 de enero de 2004 la periodista Patricia Vázquez Pérez publicó en el periódico El Independiente, de circulación en el estado de Quintana Roo, que Emilio Gamboa Patrón (actual líder la bancada priísta en el Senado) y Miguel Ángel Yunes Linares (candidato del PAN –PRD a gobernador de Veracruz) eran de los asistentes a las fiestas organizadas por el pederasta Succar Kuri.

Al día siguiente miércoles 7 de enero Gamboa publicó una carta de réplica en el mismo medio donde desmentía la versión: “No conozco al señor Jean Hanna Succar Kuri”.

Pero esa no fue la única ocasión en que el político yucateco se vio involucrado en turbias alianzas. La mañana del 12 de septiembre de 2006 la periodista Carmen Aristegui presentó en su programa radiofónico la grabación de una conversación entre Emilio y el llamado “Rey de la Mezclilla” Kamel Nacif.

– Papito, ¿dónde andas cabrón? –saluda Emilio Gamboa Patrón.

– Pues aquí estoy en este pinche pueblo de los demonios, papá –le responde con voz ronca Kamel Nacif.

– Pero ¿dónde andas mi rey? Porque habla uno todo el día bien de ti, pero te pierdes hijo de la chingada.

– Pues ando chingándole, no queda otra… ¿Y cómo estás tú, senador?

– Uy, a toda madre, aquí echando una comida con unos senadores, que si te cuento te…(inaudible) cabrón.

– ¿De dónde?

– Vamos a sacar la reforma del hipódromo, cabrón, ya no del juego… del hipódromo.

– ¿Para qué?

– Para hacer juego ahí, cabrón.

– ¿Cómo?… Bueno…

– ¿Cómo lo ves?

– No, no la chingues.

– Entonces, lo que tú digas, cabrón, lo que tú digas, por ahí vamos, cabrón.

– No, dale pa’ tras, papá.

– Pues, entonces va pa’ tras, esa chingadera no pasa en el Senado, eh.

– ¡A huevo!

– Ok.

– Pues a huevo!

– Te mando mi cariño.

– ¿Cuándo nos vemos? –pregunta inquieto Nacif.

– Cuando quieras mi Kamelito.

– Pues cuando tú digas…

– Regresando, yo me voy a Washington a ver a unos cabrones, pero regresando te veo… Regresando yo te llamo… créeme que yo te llamo… ya no me llames… yo te llamo amigo.

– Orale senador.

– Un abrazo.

– Estate bien, bye

Por supuesto Gamboa también rechazó la autenticidad de la grabación.
Esta detallada información puede revisarse en el libro “Los intocables”, una compilación de investigaciones coordinada por Jorge Zepeda Patterson y publicada en 2008 por editorial Planeta. El consumado periodista Jenaro Villamil elaboró el capítulo que lleva por título “Emilio Gamboa El Broker”.

Hoy en Puebla las historias vuelven a entrecruzarse.

La periodista Lydia Cacho retoma el caso Puebla y acusa a Blanca Alcalá Ruíz de proteger al exgobernador Mario Marín y la red pederasta de Jean Succar Kuri. Sin duda, acusaciones delicadas y en extremo graves.

Pero hasta el momento del cierre de esta columna todo parece indicar que la periodista se olvida de que Blanca es una de las ahijadas preclaras y predilectas de Gamboa, si, otro de los incondicionales de Kamel Nacif.

La candidata del PRI a la minigubernatura de una u otra manera esta ligada con los “Kamelistas”; no solo por la vía de Marín (ahora distanciado de la campaña), sino por su protector Emilio Gamboa Patrón.

Y esa es una línea que -sin duda-, Cacho Ribeiro habrá de explorar tarde o temprano.
Todas las lecturas indican que el arranque de la campaña tricolor en Puebla es un desastre mayúsculo. Los priistas enfrentados unos contra otros; desconfiando hasta de su sombra; agraviados y ofendidos por doquier; mientras los simuladores hacen antesala solo para guardar las formas y los familiares de la candidata toman posiciones de control absoluto.

En fin, una fotografía del holocausto tricolor.

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