Tomado del muro de fb de Témoris Grecko.

“Sabadazo: fue un fin de semana de fiesta, porque fue quincena, y de resoluciones judiciales, que presentaron cuando medio país estaba distraído.

La más engañosa: la de las condenas por las muertes de 49 bebés en la Guardería ABC.

¿Justicia?

Ese incendio fue provocado para destruir documentación que podía meter en problemas a Eduardo Bours, entonces gobernador de Sonora. Pero esto no fue investigado: los responsables de mayor nivel pasan un domingo tranquilos en sus casas y el lunes, proseguirán con sus negocios y sus carreras políticas.

La más descarada: declararon inocentes a los últimos tres soldados que participaron en la masacre de Tlatlaya. Los muertos están ahí, como las pruebas de que no murieron en combate sino ejecutados a sangre fría.

La CNDH concluyó que los militares asesinaron a 15 civiles. Y esa unidad operaba bajo unas reglas que establecían que a los sospechosos había que “abatirlos”. ¿Justicia? 15 muertos, sin responsables.

La más absurda: con la que debió ser la investigación más importante de la historia reciente, la PGR hizo una caótica maniobra de encubrimiento que ni estableció qué fue lo que ocurrió ni pudo fabricar una hipótesis creíble. En el basurero de Cocula no pasó nada esa noche.

Pero unos jueces decidieron que la PGR probó que ahí ejecutaron a los 43 normalistas y que por lo tanto, no hubo desaparición forzada. Ridículo en México y ridículo ante la comunidad internacional. ¿Justicia? Los jueces mexicanos rara vez recuerdan esa palabra.

Mientras tanto, en Veracruz mataron a otro periodista (Manuel Torres, el 17 en los cinco años de Javier Duarte, quien probablemente también tuvo un bonito domingo familiar) ye incendiaron las oficinas de un portal digital. Y en Guerrero no se sabe nada de los asesinos de Francisco Pacheco Beltrán, muerto a balazos el 25 de abril.”

Tomado del muro de fb de Témoris Grecko.

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